5 nuevas y perturbadoras afirmaciones de otro informante de Farmer Focus.

¿Qué nombre le darías al hecho de que una empresa supuestamente mutile, golpee, rompa, ahogue y decapite pollos mientras las aves sienten cada segundo de dolor? Humane Farm Animal Care y la Global Animal Partnership le ponen el sello de “humanitario” o “certificación de bienestar animal”. Luego lo venden a los consumidores.
Pero un informante “conmocionado” del matadero de Farmer Focus en Virginia cuenta otra historia. A continuación, vas a ver lo que dice que realmente ocurrió detrás de esas afirmaciones de “transparente” y “humanitario”. Echa un vistazo:
Publicamos nuestro exposé, y luego apareció un segundo informante

¿Te comerías algo que estuvo en el suelo 15 minutos? Si comes carne de pollo de Farmer Focus, es posible que lo hayas hecho, según dice un nuevo informante. Tan solo unas semanas después de que PETA publicara nuestro exposé inicial, otro informante de Farmer Focus rompió el silencio. Además de corroborar muchas de las afirmaciones del primer denunciante (como la infestación de ratones, la gran cantidad de alas de pollo rotas y magulladas, y el mal funcionamiento del baño de aturdimiento), el segundo informante reveló aún más detalles escalofriantes de este infierno.
5 nuevas y perturbadoras afirmaciones de otro informante de Farmer Focus

1. Gerentes olfateaban carne caliente para decidir si era apta para su uso
Según el informante, los trabajadores no aplicaban suficiente hielo a la carne de pollo para evitar que se echara a perder, y las alarmas sonaban constantemente porque los “baños de enfriamiento” no estaban lo suficientemente fríos. El 1 de abril de 2025, una alarma se activó 20 veces en menos de 24 horas, según el registro proporcionado por el informante.

El informante dijo que algunos productos de carne de pollo se calentaron muy por encima del límite permitido, lo que provocó numerosas quejas por descomposición tanto del personal de Control de Calidad como de los clientes. Según informes, los gerentes de operaciones decidían si anulaban las etiquetas de producto “rechazado” del personal de Control de Calidad al oler la carne. Supuestamente le dijeron al personal: “Solo pónganla en hielo, no huele mal”.

2. Se encontraban trozos de metal y plástico en carne de pollo que aún se vendía a los clientes
Según el informante, se hallaron fragmentos de metal y plástico provenientes de maquinaria rota y guantes de corte dentro de la carne procesada. En lugar de desechar la carne contaminada, los gerentes supuestamente ordenaban al personal revisar las cajas en busca de objetos extraños.

3. Olvídense de la “Regla de los 5 segundos”: La carne de pollo se vendía después de estar en el suelo durante más de 15 minutos
Según el informante, tanta carne cayó al suelo que los trabajadores a menudo no podían recogerla a tiempo antes de “reacondicionarla”. Presuntamente, los gerentes de Farmer Focus permitían que la carne de pollo se enjuagara, procesara y finalmente vendiera después de que permaneciera en el suelo en zonas de mucho tráfico durante más de 15 minutos.

4. Farmer Focus violó la ley federal
Según el informante, algunas aves que llegaban muertas al matadero igual se colgaban en la línea de producción para ser procesadas, lo cual viola la ley federal. Muchos pollos mueren durante el transporte hacia los mataderos, expuestos a condiciones climáticas extremas. Algunos están enfermos, otros mueren por el estrés de estar hacinados en jaulas y muchos no sobreviven al calor o al frío extremo del transporte.
5. Inspectores federales supuestamente duermen en el trabajo
Según el informante, el personal del Servicio de Seguridad e Inspección de Alimentos (FSIS, por sus siglas en inglés) del Departamento de Agricultura de EE. UU., asignado a las instalaciones, es extremadamente negligente e incluso fueron vistos durmiendo en el trabajo mientras los pollos frente a ellos en la línea de procesamiento.
El primer informante en la línea de matanza

Se estima que Farmer Focus (antes conocida como Shenandoah Valley Organic) mata a unos 600 000 pollos por semana y vende sus cuerpos con la etiqueta de “certificado humanitario”. Según una fuente interna:
Por el trato violento durante la “captura y transporte”, las alas y piernas de los pollos se magullan, rompen y dislocan en proporciones muy superiores a las que la industria avícola considera “aceptables”. Las aves son “lanzadas bruscamente” y quedan atrapadas en las bandejas de las jaulas durante el traslado.
Los pollos llegaban al matadero estresados, aleteando y tratando de liberarse, algunos incluso se lanzaban fuera de la cinta transportadora intentando escapar. El fuerte volumen de la música en el área de “colgado vivo” estresaba aún más a las aves.
Los trabajadores presuntamente “lanzaban bruscamente” las piernas de las aves dentro de los grilletes, colgándolas boca abajo desde una cinta transportadora que las lleva hacia la muerte.


Alegaciones de un proceso de matanza “deficiente”:

Estación 1: baño de aturdimiento eléctrico defectuoso
Una vez engrilletadas boca abajo, las aves desesperadas son sumergidas en un baño eléctrificado que se supone debería dejarlas inconscientes al instante. Sin embargo, según el informante:
- Las soluciones salinas (necesarias para conducir la electricidad) estaban mal mantenidas.
- Las placas de conducción (barras metálicas que transportan la carga eléctrica) llevaban meses desgastadas y solo fueron reemplazadas antes de una auditoría programada.
- La tensión de aturdimiento no se controlaba adecuadamente.
- La bañera solía estar demasiado llena, lo que generaba descargas eléctricas que angustiaban a los pollos, pero no conseguía aturdirlos de forma efectiva.
- La bañera demasiado llena, incluso provocaba que los pollos quedaran sumergidos hasta los hombros y las aves en pánico morían lentamente ahogadas.
Estación 2: La cuchilla de matanza fallaba
Según los informes, las aves se retorcían desesperadas al acercarse a la cuchilla automática de matanza, y en lugar de hacer un corte certero que provocara una rápida pérdida de sangre y una muerte “instantánea”, la cuchilla golpeaba el cuello, la cara e incluso las alas de los pollos aterrados.

Destino final de las aves sobrevivientes: el “arranca-cabezas”
Los empleados de refuerzo deben cortar manualmente las gargantas de las aves que sobreviven a la cuchilla automática. Pero, según el informante, los trabajadores no están bien capacitados y no lograban hacer un corte que provocara una muerte rápida. En “muchos casos”, cuenta el informante, las aves ensangrentadas, aún alertas, llegaban a la máquina conocida como el “arranca-cabezas”. Este aparato les arrancaba la cabeza del cuerpo, poniendo fin a su prolongado y horrible sufrimiento.
Al parecer, Farmer Focus sabe todo esto, y también de los graves problemas en sus granjas subcontratadas

El informante le dijo a PETA que la empresa “a sabiendas” sobrecargaba galpones gigantes con pollos. También aseguró que Farmer Focus está al tanto de que algunos granjeros subcontratados asustaban deliberadamente a los pollos, supuestamente para que “hicieran ejercicio”, aunque eso solo aumentaba aún más su estrés. El informante explicó que el aleteo frenético les causaba niveles “prevalentes y agudos” de miopatía pectoral profunda (green muscle disease), una afección dolorosa que destruye los músculos de los pollos y hace que su tejido pectoral se ponga verde. El segundo informante confirmó que los trabajadores “siempre” veían carne verde en los cuerpos de las aves al ser evisceradas.


Al parecer, el matadero Farmer Focus se está cayendo a pedazos

Según el informante, las instalaciones de Farmer Focus estaban sucias y en total desorden. Al parecer, los techos se combaban y tenían filtraciones constantes. Las goteras supuestamente caían sobre las cintas transportadoras y los cadáveres de los pollos, que luego serían empacados y vendidos a los consumidores.
Al parecer, las instalaciones también han sufrido infestaciones severas sin combatir de roedores y termitas. y se observaban regularmente ratones en las zonas de producción y almacenamiento, incluido uno que presuntamente fue encontrado ahogado en un contenedor con capacidad de más de 900 kilos de carne al mayoreo.


Al parecer, los desagües de todas las instalaciones de Farmer Focus se atascaban sistemáticamente y no se limpiaban, lo que generaba un olor “horrible”, tan invasivo que impregnaba los refrigeradores y provocaba malos olores en los productos almacenados. Al parecer, el agua “contaminada” de estos drenajes se esparcía por todo el piso del matadero, y los cadáveres de pollos que caían al suelo presuntamente se lavaban y se vendían igual.
La transparencia de Farmer Focus es aparentemente tan turbia como sus pisos

Además de las etiquetas de “humanitario”, uno de los principales argumentos de venta de carne de pollo de Farmer Focus es un código “Farm ID” en el empaque, que afirma dirigir a los consumidores a la granja de donde el ave (asesinada) provenía. Según el informante, Farmer Focus “estafa deliberadamente” a los consumidores al colocar de forma “constante y consciente” un código de granja incorrecto en sus productos.

Cada año, los mataderos matan más de 9000 millones de pollos en EE.UU. La mayoría padecen largos viajes llenos de terror y muertes agonizantes, como estas en Farmer Focus. Cada animal es alguien, y todos merecen algo mejor que las etiquetas engañosas que los certificadores humanitarios y de bienestar animal ponen en los empaques de sus cuerpos destrozados. Por favor, hazte vegano y pide a los “protectores” de animales que forman parte de la junta directiva de Global Animal Partnership que renuncien de inmediato.