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¿Maltratas Animales? Los NIH Parecen Decir ¡No Hay Problema, Aquí Tienes Tu Dinero!

Actualización (5 de julio de 2023): ¡ENORME VICTORIA! Gracias a la extensa investigación realizada por PETA, los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) finalmente les quitaron a los infames experimentadores Sócrates Herrera y Myriam Arévalo y sus organizaciones la posibilidad de continuar recibiendo dinero de los contribuyentes. Estos centros de tortura disfrazados de institutos científicos nunca han debido recibir dinero público de los estadounidenses. Y ya no lo harán debido a la magnitud del abuso que sufrieron los animales a manos de Herrera y Arévalo, y los demás horrores que PETA sacó a la luz. Lee más.

Monkeys in Colombia

Los Institutos Nacionales de Salud de los EE. UU. han permanecido en silencio mientras las autoridades de Colombia han liberado a 108 monos enfermos y 180 ratones de un lugar infernal financiado por los contribuyentes estadounidenses en ese país. ¡PETA exige que se ponga fin a este desperdicio de dineros públicos!

La extensa investigación realizada por PETA sigue dando resultados. En dos operativos llevados a cabo recientemente, 108 monos en mal estado de salud fueron rescatados por la agencia ambiental Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y la Fiscalía General de Colombia, y 180 ratones fueron rescatados por las autoridades de Cali. Estos animales estaban confinados en un asqueroso laboratorio financiado por los contribuyentes estadounidenses.

Estos 102 monos nocturnos y seis monos ardilla habían sido obligados a vivir entre sus excrementos en jaulas oxidadas. Los funcionarios de la CVC encontraron un mono bebé muerto, un mono a quien le faltaba un ojo y la desaparición inexplicable de 21 monos.

Los exámenes médicos realizados a los sobrevivientes revelaron aún más crueldad. Los monos padecen innumerables y graves afecciones, entre ellas:

  • Necrosis cutánea y un dedo fracturado que requirió cirugía inmediata
  • Secreción de pus en el único ojo de un mono
  • Amputaciones
  • Antiguas fracturas
  • Lesiones en la piel
  • Dientes agrietados y faltantes
  • Lesiones en los labios
  • Lesiones en la córnea
  • Pérdida de pelo
  • Dermatitis e hiperqueratosis (engrosamiento de la capa externa de la piel)

Los monos ahora se están recuperando en el centro de rescate y rehabilitación de animales silvestres de la CVC. Y los ratones están ahora bajo el cuidado de profesionales en el Centro de Bienestar Animal de Cali.

La Fiscalía General de Colombia está investigando a Sócrates Herrera Valencia y su esposa, Myriam Arévalo Ramírez, dueños de la Fundación Centro de Primates (FUCEP), por la aparente experimentación ilegal en monos, la posible captura ilegal de estos animales y delitos contra su bienestar.

Mientras tanto, 11 universidades e institutos alrededor del mundo se están distanciando de las organizaciones controladas por Herrera y Arévalo o han iniciado sus propias investigaciones.

Mira qué instituciones han hecho lo correcto:

  • Centro Médico de la Universidad Radboud, Países Bajos
  • Centro Médico Imbanaco, Colombia
  • FIND, Suiza
  • Fundación Santa Fe de Bogotá
  • Instituto Burnet, Australia
  • Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud, Panamá
  • Instituto de Investigación Médica PNG, Papúa Nueva Guinea
  • Instituto de Medicina Tropical, Bélgica
  • Instituto Pasteur, Francia
  • Universidad de Ciencias Aplicadas Mittweida, Alemania
  • Universidad del Valle, Colombia
  • Universidad ICESI, Colombia

No encontrarás a los Institutos Nacionales de Salud de los EE. UU. (NIH, por sus siglas en inglés) en esa lista.

En los últimos 20 años, los NIH le han dado a la pareja más de 17 millones de dólares provenientes de los contribuyentes estadounidenses, supuestamente para desarrollar una vacuna contra la malaria. Una vacuna que aún no existe.

Hasta ahora, los NIH han guardado silencio mientras las autoridades colombianas, los políticos y las instituciones de todo el mundo responden rápidamente a la crueldad descubierta por PETA e infligida en nombre de los contribuyentes estadounidenses.

En una carta dirigida a los funcionarios de los NIH, PETA les exigió desvincularse de inmediato de este fiasco colombiano e investigar las graves denuncias de falta de integridad científica. También le pedimos al Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) que anule el actual financiamiento a Herrera y le exija la devolución del dinero que le ha dado.

Los NIH deben ponerse a tono con el resto del mundo, condenar estas atrocidades y devolver el dinero de los contribuyentes que las financió.

¡TOMA ACCIÓN AHORA!