En granjas de mohair calificadas como “humanitarias” y “responsables” en Sudáfrica y Lesoto, los trabajadores obligan a las cabras a padecer un infierno en la tierra. Nuevas imágenes, capturadas por investigadores de PETA Asia, muestran a trabajadores golpeando violentamente a las cabras con escobas y palos y arrastrándolas, de sus cuernos y piernas, y sujetándolas contra el suelo mientras los animales gritan de miedo y dolor.
La investigación incluye imágenes de galpones de esquila certificados por el engañoso “Estándar de Mohair Responsable” y vincula a la casa de moda británicaPaul Smith, que vende trajes y prendas confeccionados con mohair.
PETA UK les mostró estas imágenes a representantes de Paul Smith, pero eligieron ignorar esta violencia. Mira el impactante video y actúa por las cabras, pidiéndole a Paul Smith que deje de esconderse detrás de etiquetas sin sentido y ponga fin al uso de mohair.
Susgritos deberían alertar a cualquiera que considere comprar un traje o un suéter de Paul Smith hecho con mohair.
La esquila resulta extremadamente estresante para las cabras que, por instinto, entran en pánico cuando las inmovilizan en el suelo. Como a los esquiladores les pagan por volumen y no por hora, trabajan con prisa y a menudo sin cuidado, mientras esquilan a las cabras aterradas. Los investigadores de PETA Asia grabaron a trabajadores esquilando cabras de manera tan negligente que varias quedaban con heridas sangrantes. Las imágenes encubiertas también muestran a trabajadores agarrando y arrastrando a las cabras por sus sensibles orejas, cuernos, colas, piernas y vellón, a menudo levantándolas o halándolas de formas que provocaban caídas, forcejeos y gritos durante la esquila.
Una cabra padecía una herida grande y abierta después de un supuesto ataque de chacal, y aun así la esquilaron. La cabra gritaba en agonía mientras un trabajador cortaba sin cuidado alrededor de la carne desgarrada del animal.
Los trabajadores golpeaban, pinchaban, azotaban y empujaban repetidamente a las cabras en la cara y la espalda con herramientas como escobas y palos, en intentos agresivos de forzarlas a entrar en corrales o de controlar sus movimientos. Las imágenes encubiertas también muestran a trabajadores arrastrando a las cabras por la cola, lo que podría romper fácilmente sus columnas vertebrales.
En una instalación de mohair “responsable”, muchas cabras parecían emaciadas, mientras que en otra instalación, se hallaron cuerpos de varias cabras muertas, incluida una cabra bebé, tirados sobre una pila de cadáveres.
No existe el mohair “responsable”
Las imágenes impactantes marcan la segunda investigación de PETA Asia sobre operaciones de mohair en Sudáfrica, de donde proviene la mayor parte del mohair del mundo. En la primera investigación, los testigos captaron a esquiladores cortando amplias secciones de la piel de algunos animales y cosiendo de manera burda las heridas más grandes sobre el piso sucio de esquila, sin darles ningún analgésico.
Quien se pruebe un traje de mohair de Paul Smith debería saber que la violencia está tejida en la prenda. Esta segunda investigación deja claro que la industria del mohair está plagada de crueldad generalizada y maltrato sistémico, independientemente de si la instalación está certificada bajo el Estándar de Mohair Responsable.
Las cabras mueven la cola y saltan de alegría cuando están felices. Las madres forman fuertes vínculos con sus bebés y tanto la madre como el bebé reconocen las llamadas o “balidos” poco después del nacimiento. Pero en la industria del mohair, los cabritos se esquilan a partir de los 6 meses. Tan pronto como la calidad de su pelo disminuye o se considera que ya no son útiles, los trabajadores matan a las cabras, a menudo muchos años antes de su esperanza de vida natural.

Dile a Paul Smith que el mohair solo debe estar en los cuerpos de las cabras
Paul Smith comercializa el mohair como una “especialidad”, pero detrás de cada prenda de mohair hay sangre, pánico, golpizas y llantos de cabras. Las cabras necesitan su pelo; los humanos no. La mejor manera de ayudar a las cabras explotadas es negarte a comprar mohair y exigirle a Paul Smith que deje de venderlo.
J. Crew, Helmut Lang, Brooks Brothers, Gap, Banana Republic, Barbour, UNIQLO, Zara y muchos otros grandes minoristas importantes han dejado de usar mohair. Ahora, PETA está pidiéndole a Paul Smith que haga lo mismo.
