Pídeles a estos minoristas que dejen de vender la cruel lana de angora
Toda lana de angora, independientemente de dónde proviene o de cómo la sacan, significa que un conejo sufrió y murió por ella.
La angora proviene de conejos que son inmovilizados con violencia cada pocos meses mientras los trabajadores les arrancan el pelo a mano o los esquilan bruscamente. El proceso es tan aterrador y doloroso que los animales suelen gritar de agonía, y muchos quedan heridos, sangrando y traumatizados. Cuando no les están arrancando el pelo, están confinados en jaulas diminutas y sucias, tan pequeñas que apenas pueden moverse, privados de todo lo natural e importante para ellos. Algunos yacen inmóviles en shock, otros recurren a la automutilación por el estrés y muchos desarrollan enfermedades o lesiones que los matan lentamente. Después de años, aquellos que sobreviven a este horror son finalmente colgados boca abajo y les cortan su garganta una vez que dejan de producir pelo rentable./
Consumidores de todo el mundo han rechazado esta crueldad, y más de 500 marcas importantes —entre ellas Balenciaga, Calvin Klein, H&M, Saint Laurent, Stella McCartney y Valentino— ya han prohibido la angora, reconociendo que ninguna tendencia justifica el sufrimiento extremo que conlleva. Cualquier minorista que aún venda angora es un caso atípico. Con alternativas respetuosas con los animales fácilmente disponibles como el bambú, el TENCEL y el cáñamo, no hay ninguna justificación para lucrarse con este maltrato.
ACTÚA
Únete a PETA Latino haciéndoles saber a estas marcas que la angora no tiene cabida en la industria de la moda. Una vez que realices una acción, aparecerá otra alerta dirigida a un minorista que venda angora. Cada vez que hagas clic en «Actuar», otra empresa recibirá un mensaje tuyo.