La matanza de caballos jóvenes
Cada primavera, obligan a caballos pura sangre de apenas 2 años a correr a velocidades vertiginosas en los llamados shows de briseo,para impresionar a compradores potenciales e inflar los precios en las subastas. Nunca volverán a ser forzados a correr a esta velocidad en sus futuras carreras hípicas… si es que sobreviven.
Actualización (6 de mayo de 2026): Tras 15 años de presión implacable de PETA, incluida la difusión de videos encubiertos de PETA que documentaban múltiples colapsos mortales durante los shows de briseo de Ocala Breeders’ Sales (OBS, por sus siglas en inglés), la empresa implementó nuevas reglas de seguridad. En una restricción histórica sobre el uso del látigo, los jinetes ya no pueden soltar las riendas para azotar a estos caballos jóvenes. Agradecemos a OBS por introducir esta regla, pero debe hacer mucho más. Por favor, exige a OBS que elimine por completo estas peligrosas carreras cronometradas y limite los shows de briseo únicamente a galopes sin cronometraje, antes de que otro caballo muera al correr contrarreloj.
Actualización (1 de julio de 2025): Fasig-Tipton anunció hoy que prohibirá las imprudentes y, en ocasiones, mortales pruebas de velocidad que obligan a caballos jóvenes a correr distancias cortas más rápido de lo que jamás correrían en sus futuras carreras hípicas. El nuevo formato, que incluirá ejercicios sin cronometraje, entrará en vigor en mayo de 2026. Esperamos que Ocala Breeders’ Sales siga el ejemplo progresista de Fasig-Tipton.
Actualización (11 de abril de 2025): Tod Wojciechowski, ejecutivo de Ocala Breeders’ Sales (OBS), fue arrestado el 10 de abril tras agredir al investigador de PETA que filmó la muerte de Frosten.
Actualización (10 de abril de 2024): Durante una carrera en el show de briseo del 10 de abril de Ocala Breeders’ Sales Company (OBS), Frosten, un potro al que azotaron para obligarlo a correr a velocidades extremas, se estrelló contra una barrera de la pista y sufrió una lesión catastrófica. Videos compilados a partir de una transmisión en vivo de OBS y de imágenes captadas por un investigador de PETA, muestran el momento en que Frosten impacta violentamente contra la barrera a alta velocidad, su posterior eutanasia y a su jinete inmóvil sobre la pista.
A esta potra purasangre solo la conocían como “Hip #130”. Tenía solo 2 años y ni siquiera le habían asignado un nombre oficial de carrera cuando sufrió una lesión devastadora en una pierna durante la subasta Fasig-Tipton en Maryland. Después, le administraron una inyección letal. Un investigador encubierto de PETA grabó toda la secuencia antes de que colocaran una pantalla azul para intentar ocultar la masacre. Esta perspectiva única “detrás de las pantallas” muestra cómo funciona este deporte sangriento.
“Pruebas idiotas de velocidad”
Entrenadores y veterinarios coinciden en que forzar a frágiles caballos jóvenes, algunos de los cuales, biológicamente, todavía son potrillos de un año, a correr en pruebas de velocidad es peligroso y dañino. Dennis Brida, un exentrenador, propietario y presidente de los Criadores de Purasangre de Nueva York, calificó a los shows de briseo como “pruebas idiotas de velocidad” y afirmó que las subastas están “masacrando” a estos caballos. Mike Repole, propietario multimillonario de Repole Stables, quiere prohibir la “estupidez de 1/8 de milla en 9,3 segundos”.
Casualmente, el caballo de Repole, Mo Donegal, ganador del Belmont Stakes de 2022, era medio hermano de Hip #130. Ambos, hijos del famoso semental Uncle Mo y nacidos el mismo año.
John Kimmel, entrenador de caballos con título de veterinario, dijo: “No existe ninguna necesidad de azotarlos ni de exigirles que corran tan rápido como sea posible. Es contraproducente, física y mentalmente, para el caballo”.

Patti Miller, vicepresidenta de la empresa consultora de carreras de caballos EQB, advirtió: “La obsesión con el cronómetro es una simplificación absurda. Podría estar destruyendo el bienestar de los caballos exhibidos, perjudicando los medios de vida de los consignadores y, en última instancia, poniendo a nuestro lugar en grave riesgo ante grupos defensores de los animales como PETA”.
Anteriormente,PETA compiló videos de lesiones ocurridas durante shows de briseo, que demostraban lo mortales que pueden ser estas carreras imprudentes para caballos de apenas 2 años. Nuestro investigador logró ingresar a la pista y pasar detrás de las pantallas para grabar a un caballo que había sufrido un paro cardíaco mientras corría bajo el calor extremo.

En 2023, las víctimas siguieron aumentando, incluso cuando este caballo, conocido como “Hip #1041”, sufrió una lesión mortal en una pierna trasera durante un show de briseo de Ocala Breeders’ Sales:

Como estudiantes de secundaria en pruebas de selección de la NFL
Incluso Boyd Browning, presidente y director ejecutivo de Fasig-Tipton, reconoció en 2019 que existe una obsesión excesiva con el cronometraje, especialmente en la distancia de 1/8 de milla: “Personalmente, creo que en los shows de briseose exagera demasiado la importancia de los tiempos… La última vez que revisé, no corríamos carreras de un octavo de milla. … No creo que [un tiempo rápido] signifique nada extraordinario”.
Joe Clancy, editor de Mid-Atlantic Thoroughbred, preguntó: “Ningún purasangre correrá 1/8 de milla en 10 segundos en una carrera real; todos están de acuerdo con eso. Entonces, ¿por qué lo hacen en las subastas?” Luego añadió: “Estoy bastante seguro de que correr un 1/8 de milla a toda velocidad no predice el éxito a largo plazo”. Y el consignador Niall Brennan, en el Thoroughbred Daily News, coincidió:
“Obligarlos a correr tan rápido como sea posible, con todas sus fuerzas, por 1/8 de milla no tiene nada que ver con el tipo de caballos de carreras que serán”.
Estos eventos no predicen el éxito futuro de los caballos y los ponen en grave peligro. Incluso el entrenamiento para los shows de briseo perjudica a largo plazo la trayectoria de carreras a largo plazo de los caballos. Es tan dañino que el consignador Mark Roberts dijo que despedirían a un jinete si exigiera tanto a un caballo durante un entrenamiento normal:
“Lo que les pedimos hacer, nunca volverán a hacerlo otro día en su vida. … Si un jinete entrenara a un caballo así por la mañana, en 21 segundos para 1/4 de milla o en 10 segundos para 1/8 de milla, despedirían al jinete”.

Estos eventos son tan ilógicos y peligrosos como enviar a un estudiante de secundaria a las pruebas de selección de la NFL. Entonces, ¿por qué continúan realizándolos?
La respuesta es simple: los tiempos explosivos impresionan a compradores ingenuos que sueñan con adquirir al próximo ganador del Kentucky Derby, y esas velocidades extremas disparan los precios de venta.
Los consignadores saben que estos espectáculos están mal, pero también que generan ganancias. Roberts expresó su frustración ante esta situación:
“No es que los consignadores se despierten cada día pensando: ‘Hoy quiero obligar a este caballo a correr lo más rápido posible’. … Créeme, reciben críticas por hacerlo y no quieren hacerlo. Pero si no lo hacen, los agentes y los propietarios no comprarán el caballo”.
Las partes involucradas entienden que estas imprudentes pruebas contrarreloj pueden destruir vidas, pero creen que el riesgo aumenta las ganancias inmediatas. La industria aún no encuentra una forma de equilibrar la seguridad con las ganancias. “Si existe una salida para esta situación”, escribió Clancy en Mid-Atlantic Thoroughbred, “nadie parece encontrar la puerta todavía”.
Por favor, firma la petición de PETA para exigir que la importante empresa de subastas Ocala Breeders’ Sales elimine estas peligrosas pruebas de velocidad y haga que sus shows de briseosean más seguros para los caballos jóvenes.