Los delfines no deben estar en tanques diminutos: necesitan TU ayuda
En SeaWorld y otros parques marinos de indiversiones, los delfines padecen toda una vida de encierro, control y explotación.
¡Liberen a los delfines!
El océano es un medioambiente inmenso y en constante cambio que ofrece a los delfines oportunidades de explorar, jugar y socializar con sus grupos familiares, llamados manadas. En los parques marinos y acuarios de pacotilla, los delfines no pueden tomar decisiones por sí mismos. Personas codiciosas que se lucran con su explotación deciden todo por ellos: cuándo comen, con quién socializan y qué pueden hacer, obligándolos a actuar, interactuar con el público y, en algunos casos, a reproducirse. Conoce por qué parques marinos como SeaWorld deben dejar de criar y explotar delfines y cómo puedes ayudarlos.
Los delfines nariz de botella son animales “marinos”, no de “lagunas artificiales” o de “tanques”
En la naturaleza, los delfines pueden nadar casi 100 kilómetros en un solo día y sumergirse a grandes profundidades mientras exploran vastos territorios junto a sus manadas. Los delfines encerrados en lugares como SeaWorld pasan sus días nadando en círculos interminables y, con frecuencia, son obligados a convivir en grupos sociales incompatibles que ellos no eligieron.
Debido al espacio reducido de sus recintos, no pueden alejarse de los conflictos con otros animales cautivos, lo que resulta en agresiones, estrés y frustración crónica.

Una revisión exhaustiva sobre el cautiverio de delfines y ballenas confirma lo que sabemos desde hace mucho tiempo: mantener a estos animales inteligentes, sociales y complejos en tanques diminutos es intrínsecamente cruel. A pesar de décadas de promesas de la industria y supuestas “mejoras”, el estudio concluyó que los parques marinos siguen sin satisfacer ni siquiera las necesidades físicas y psicológicas más básicas de los cetáceos. Desde el espacio restringido hasta el estrés crónico, la evidencia es contundente: la vida en una piscina de concreto jamás puede compararse con la vida en el océano.

Trabajadores de SeaWorld drogan y masturban delfines para reproducirlos
Gracias en parte a los incansables esfuerzos de PETA por exponer la crueldad de criar orcas para espectáculos en parques marinos, SeaWorld puso fin a su programa de reproducción de orcas en 2016, tras enfrentar rechazo público, la caída del precio de sus acciones y una creciente presión legislativa. Pero la empresa no dejó de utilizar a otros delfines y ballenas como máquinas de reproducción. SeaWorld continúa criando belugas, delfines nariz de botella y delfines del Pacífico de lados blancos, trayendo al mundo a más animales destinados a sufrir en tanques para el entretenimiento de la gente.

Cuando tienen la oportunidad, los delfines forman relaciones dentro de grandes grupos sociales y eligen a sus propias parejas. En parques marinos como SeaWorld y su parque hermano Discovery Cove, los trabajadores reproducen a los delfines mediante procedimientos invasivos.
A los delfines macho, los masturban manualmente para obtener su semen. A las hembras las inmovilizan y, en ocasiones, las drogan para impedir que se resistan mientras un trabajador introduce un tubo lleno de semen en su útero.
¿Puedes imaginar la confusión y el miedo que deben sentir estos animales cuando SeaWorld los somete a una inseminación forzada?
Estos procedimientos traumatizantes contradicen por completo los hábitos naturales de reproducción de ballenas y delfines. Sin embargo, estos atroces actos de abuso constituyen la base de los programas de reproducción de SeaWorld y otros parques marinos. Ninguna instalación responsable debería traer al mundo a más delfines para condenarlos a toda una vida de sufrimiento en tanques diminutos.

Las actividades de “nado con delfines” son peligrosas para todos los involucrados
Nadar con delfines no es seguro, educativo ni ético, y ninguna instalación responsable permitiría este tipo de interacciones. Los parques marinos y acuarios en ruinas que ofrecen programas de “nado con delfines” o permiten que los visitantes toquen, abracen o monten a los delfines ponen tanto a los animales como a las personas en situaciones potencialmente peligrosas.
Como los delfines no eligen participar en estos encuentros y nunca permitirían de forma natural que los humanos los montaran, algunos han mordido a personas durante estas interacciones. Además, muchas enfermedades, incluidas infecciones virales, fúngicas y bacterianas como la salmonelosis, pueden transmitirse de los delfines a los visitantes.
El cambio para los delfines ya está ocurriendo, ¡pero necesitan tu ayuda!
El impulso para proteger a los delfines y otros cetáceos está creciendo en todo el mundo: Canadá y Francia han prohibido el cautiverio de cetáceos; México aprobó una ley que prohíbe la reproducción de delfines, los espectáculos y su confinamiento en tanques de concreto; y el Miami Seaquarium cerró después de más de 50 años.
Pero cientos de delfines siguen encerrados en EE. UU. en los siguientes parques marinos y acuarios de mala reputación:
Clearwater Marine Aquarium en Clearwater, Florida
Discovery Cove en Orlando, FL
Dolphin Life en Key Largo, FL
Dolphin Research Center en Grassy Key, FL
Dolphin Quest Hawaii en Waikoloa Village, HI
Dolphin Quest Oahu en Honolulu, HI
Dolphins Plus Bayside en Key Largo, FL
Gulfarium en Fort Walton Beach, FL
Institute For Marine Mammal Studies/Ocean Adventures en Gulfport, MS
Island Dolphin Care en Key Largo, FL
Mississippi Aquarium en Gulfport, Mississippi
Sea Life Park en Waimanalo, HI
SeaWorld Orlando en Orlando, FL
SeaWorld San Antonio en San Antonio, TX
SeaWorld San Diego en San Diego, CA
Six Flags Discovery Kingdom in Vallejo, CA
Theater of the Sea in Islamorada, FL
Es hora de vaciar los tanques y enviar a los delfines a santuarios en sus hogares oceánicos. Por favor, nunca visites un parque marino ni ninguna otra instalación que explote a los delfines para el entretenimiento.
Ningún delfín debe vivir en un tanque de un parque marino. Punto. El verdadero progreso significa dejar atrás por completo estos parques de indiversiones y trasladar a estos animales a santuarios marinos, donde puedan vivir en entornos más naturales, amplios y estimulantes. Los santuarios auténticos ofrecen a los cetáceos la oportunidad de sentir las corrientes del océano y vivir el resto de sus vidas con dignidad. Allí pueden seguir recibiendo cuidados de los humanos sin ser explotados.
¡La marea está cambiando hacia el lado correcto de la historia! Delfines que estuvieron confinados en Indonesia han sido rehabilitados y liberados en la naturaleza. Belugas fueron trasladadas de un parque marino en China a un santuario en Islandia. El Whale Sanctuary Project está creando un santuario para orcas y belugas en Nueva Escocia, y el Refugio para Delfines de San Paolo abrirá pronto en Tarento, Italia.
La opinión pública también está cambiando: una encuesta exhaustiva encargada por PETA y realizada por The Harris Poll entre 2001 personas adultas en todo EE. EE. UU. muestra lo contundentes que son estas posturas: el 92 % de los estadounidenses cree que los delfines deben estar en el océano y no en tanques, y el 80 % apoya liberar a los delfines cautivos de parques marinos y complejos turísticos cuando sea posible, o trasladarlos a santuarios costeros. Es hora de que estas instalaciones escuchen y empiecen a hacer lo correcto por los delfines.
Es hora de vaciar los tanques y enviar a los delfines a santuarios en su hogar en el océano.