Nacidos para Sufrir

Exclusiva de PETA: Exponemos a las Compañías que Venden Animales a Laboratorios

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Son creadas de forma anónima. Apartadas en instalaciones discretas en comunidades tranquilas como Chatfield, Minnesota; Ewing Illinois, New Sharon, Iowa y Oxford, Michigan, ni siquiera sus nombres (Moulton Chinchilla Ranch, Oak Hill Genetics, Ruby Fur Ranch y Oakwood Research Facility) traicionan la naturaleza de sus operaciones.

Pero Moulton Chinchilla, Oak Hill, Ruby Fur, Oakwood y muchas otras compañías en todo el país forman una vasta y en su gran mayoría desconocida red de compañías que crían y proveen de perros, chinchillas, zorros, hurones, cerdos, conejos y otros animales a los laboratorios de experimentación. Venden miseria ilegalmente. El sufrimiento es su ganancia.

PETA ha obtenido video y fotografías tomadas por inspectores federales, que, por primera vez, muestran las condiciones insalubres, a menudo putrefactas y aborrecibles de estas instalaciones destartaladas que crían, almacenan y venden seres sintientes por dinero. El video –además de los reportes de la inspección federal– muestra, en definitiva, que el sufrimiento de los animales destinados a la experimentación comienza mucho antes de que lleguen a los laboratorios.

La comida está llena de gusanos. Algas verdes crecen en los bebederos. El excremento se acumula. Las heridas supuran. Para estas compañías, los animales no son seres sintientes que sienten y temen al igual que tú y que yo. Son aparatos, artículos producidos a un costo mínimo y vendidos para obtener el máximo beneficio. El dolor, sufrimiento y estrés no figuran dentro de sus balances contables. Ellos simplemente, no importan.

Moulton Chinchilla Ranch, una fábrica maloliente de sufrimiento que viola las leyes de protección animal deliberadamente, continúa operando.

Moulton Chinchilla Ranch se ubica en Chatfield Minnesota, un pueblo tranquilo con una población de menos de 3.000 habitantes, ubicado fuera de Rochester.

Moulton es un infierno tan miserable que, en noviembre de 2018, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés), tomó una medida excepcional: presentó una queja formal contra la empresa por sus serias y crónicas violaciones a la Ley de Bienestar Animal federal (AWA, por sus siglas en inglés).

Los inspectores federales hallaron chinchillas con heridas abiertas que no habían sido tratadas, además de collares que estaban incrustados en sus cuellos. Cuando les fueron retirados, los inspectores dijeron que “la piel estaba corroída, el pelo estaba enmarañado y las lesiones estaban abiertas” y que “se notaba un olor pútrido” [énfasis agregado].

Una chinchilla bebé hallada fuera de su recinto fue colocada con una madre sustituta. Más tarde se notó que el animal tenía “una herida profunda y reciente en [su] pierna trasera izquierda … [y] algunos dedos le colgaban” [énfasis agregado].

Además, múltiples inspecciones en el espacio de varios años mostraron que los recintos tenían hoyos y que las chinchillas podían escapar, caer a través de ellos, o herirse. Varios comederos estaban oxidados. Los inspectores también notaron la acumulación de excremento y olores fétidos.

Moulton continúa operando sin cambios.

Cerdos enfermos se revuelcan en “cantidades excesivas de excremento” sin ningún tratamiento médico en Oak Hill Genetics.

Con una población de tan solo 300 personas, Ewing es un pueblo diminuto en el sur de Illinois. También es sede de Oak Hill Genetics, donde se crían cerdos para experimentos en laboratorios. Inspectores hallaron que era común ver cerdos cojos sin tratar y revolcándose en montañas de excremento.

Inspectores del USDA hallaron “cantidades excesivas de excremento” bajo los recintos de perros en Oak Hill y “materia fecal … extendida en el suelo de los recintos”. Los inspectores también notaron que “había una cantidad excesiva de excremento en la parte trasera de los recintos principales de los cerdos. El área similar a un abrevadero, en la parte posterior de los recintos contenía un líquido negro, mezcla de excremento y agua y estaba junto a las llaves de las que los cerdos bebían agua” [énfasis agregado].

Cerdos enfermos y heridos, sufrían sin atención veterinaria. Seis cerdos, de 4 a 6 semanas de edad, “tenían inflamaciones llenas de fluidos en sus orejas izquierdas”. Uno también tenía el corvejón trasero izquierdo inflamado y cojeaba. Otra tenía varios nódulos o inflamaciones en tres de sus piernas. Un inspector halló que un cerdo macho, de alrededor de 25 semanas de edad, “tenía inflamaciones muy grandes en ambos lados del cuello y bajo la barbilla”.

Trabajadores de Oak Hill trataron a dos cerdos con un antibiótico vencido, uno cojeaba, pero no recibió ningún medicamento para el dolor. Los inspectores hallaron a un tercer cerdo recostado y enfermo. “Se veían varios rasguños en sus cuartos traseros, además de una considerable cantidad de materia fecal” cubriendo la piel del cerdo. Los inspectores hallaron a los tres cerdos en establos de concreto, sin ningún lecho.

Ruby Fur Ranch es un sauna pútrido y decadente en el que los animales padecen hasta 122 grados de calor y beben de contenedores llenos de algas.

New Sharon es un poblado de alrededor de 1.200 personas entre Iowa City y Des Moines en el centro sur de Iowa, y es sede de Ruby Fur Ranch, en donde crían y venden zorrillos, mapaches y hurones a laboratorios o al comercio de mascotas.

Inspectores federales documentaron una acumulación de agua estancada mezclada con desechos de animales e insectos bajo la tercera parte de las jaulas de los mapaches. También hallaron algas verdes e insectos en el agua para beber de zorros y mapaches. Las jaulas estaban destartaladas con alambres rotos.

En varias inspecciones durante los meses de verano, los inspectores federales documentaron que los mapaches tenían un “fuerte estrés por calor”, jadeando y respirando a bocanadas mientras “se recostaban de costado, de espaldas y de abdomen con sus piernas extendidas”. Hubo días en que el índice de calor se disparó hasta los 122 grados.

Los inspectores federales hallaron que Ruby Fur no brindó atención veterinaria a una hurona, que tenía varias garrapatas gordas en la cabeza y el cuerpo. Un mapache tenía una “secreción blanca amarillenta” cubriéndole “al menos la mitad de la superficie de [su] ojo izquierdo”. A varios zorrillos les faltaba mucho pelo por todo el cuerpo y los inspectores notaron que un zorrillo con fuerte pérdida de pelo caminaba en círculos en su jaula.

Conejos en jaulas destartaladas rutinariamente ignorados.

Oxford, un pueblo de alrededor 3.400 habitantes en el norte del condado de Oakland, Michigan, es hogar de más conejos que humanos. Oakwood Research Facility tiene alrededor de 4.000 conejos blancos domésticos en jaulas oxidadas y destartaladas, cubiertas de excremento y orina.

Inspectores hallaron que muchas de las jaulas de alambre estaban profundamente oxidadas y que muchos de sus pisos colgaban por años de uso. Algunos simplemente se habían vencido. Dos conejos escaparon de sus jaulas y corrían libremente por el suelo. Fueron asesinados.

Orina y excrementos chorreaban por las paredes de la instalación. Los contenedores de alimentos en las jaulas más bajas acumulaban el excremento y la orina de las que se encontraban arriba.

La atención veterinaria es escasa. Un inspector vio que varios conejos tenían la piel inflamada y enrojecida y algunos tenían heridas por peleas. Durante una inspección, un conejo de dos meses que no respondía, tenía su nariz presionada contra la jaula. El conejo estaba frío y sus piernas traseras estaban cubiertas de diarrea. El conejo fue asesinado. Durante esa misma inspección, al menos 25 conejos estaban hambrientos y no habían sido alimentados a las 11:30 de la mañana, a pesar de que los empleados llegaban a las 7 a.m.

“El mejor amigo del hombre” es criado en la miseria y vendido al mejor postor.

Los perros, fundamentalmente beagles, son criados en el mismo tipo de instalaciones y padecen el mismo trato cruel. Ridglan Farms en Blue Mounds, Wisconsin; Whale Branch Animal Services, Inc., en Seabrook, Carolina del Sur; Envigo en Cumberland, Virginia; y Marshall BioResources en North Rose, Nueva York, crían beagles para vender a laboratorios. (Marshall también adquirió la instalación de crianza de perros y gatos, Liberty Research en Waverly, Nueva York.)

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Por favor, suma tu voz a la nuestra instando al USDA a que revoque las licencias de estas y otras instalaciones con largos historiales de incumplimiento de las normas mínimas de la AWA.


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