Conoce al equipo de rescate de PETA y a los animales que ayudan
Nunca les daremos la espalda a los animales que más nos necesitan. Aquí te explicamos por qué.

Cada día y noche, bajo climas extremos, incluidos huracanes y tormentas del noreste, los trabajadores de campo de PETA responden llamadas de auxilio de personas que viven en algunas de las comunidades más empobrecidas del sureste de Virginia y el noreste de Carolina del Norte, donde los animales no tienen a nadie más que los ayude. Conoce a nuestro equipo de campo y a algunos de los animales que ayudan.
Cada año, PETA publica un informe mostrando cuántos animales fueron llevados a nuestro refugio y qué ocurrió con ellos. Muchos fueron dados a PETA porque eran ancianos, silvestres, estaban enfermos, sufriendo, muriendo, eran agresivos o no eran adoptables por otras razones. Pero eso es solo una pequeña parte de nuestro trabajo de campo para ayudar a los animales necesitados en las comunidades pobres alrededor de nuestra oficina en Norfolk, Virginia.
“Vemos perros encadenados sin sombra bajo el abrasador sol del verano, encerrados de por vida entre sus propios desechos, recibiendo gritos o simplemente olvidados. Hacemos todo lo posible por mejorar sus condiciones de vida, intentamos persuadir a sus guardianes de permitirles entrar a casa, mostramos a la gente cómo cuidarlos de forma sencilla, buscamos nuevos hogares para los que podemos y ofrecemos la eutanasia para aquellos animales que están demasiado enfermos y no son adoptables.“
Adornos de jardín, sistemas de seguridad y símbolos de estatus
PETA trabaja para educar con el ejemplo, ofrece servicios gratuitos de bienestar y atención veterinaria donde no existen otras opciones y muestra a muchos animales solitarios, descuidados y olvidados la compasión, el respeto y la consideración básica que la mayoría de ellos nunca ha experimentado.




La mayoría de los perros que los trabajadores de campo de PETA asisten son pit bulls, que podríamos decir es la raza más maltratada del mundo. Muchos de los perros que vemos pasan toda su vida aislados y solos, atados con una cadena pesada, viendo pasar la vida sin amor, compañía, respeto, ejercicio, e incluso en muchos casos, sin sus necesidades básicas como alimentación regular, agua limpia, refugio adecuado o atención veterinaria.


Hacemos todo lo posible para mejorar sus vidas. Entregamos casas para perros hechas a la medida resistentes y gratuitas, además de paja para cama, a aquellos que de otro modo no tendrían ninguna protección y reemplazamos cadenas pesadas por correas livianas y cambiamos collares improvisados y apretados por otros cómodos que les quedan bien.
En 2025 ayudamos a miles de animales en más de 275 ciudades.
Visitamos regularmente a estos perros para monitorear sus condiciones de vida y de salud, mejorando ambas al tratar infestaciones de pulgas y otros parásitos, aplicando ungüento contra las moscas en sus orejas en el verano, proporcionando cubetas con agua, rasurando el pelaje enmarañado, ofreciéndoles comida, dándoles un juguete y mostrándoles afecto.
En 2025, PETA entregó más de 103 casas para perros y más de 1150 pacas de paja para camas a “perros de patios traseros”. Nuestro programa ha donado más de 8400 casas para perros desde su inicio.
También trabajamos para restringir y prohibir el encadenamiento continuo de los perros en jurisdicciones de nuestra área de servicio. En los últimos años, gracias a nuestros esfuerzos, casi todas las ciudades en nuestra área de servicio han aprobado ordenanzas para regular esta práctica cruel, y PETA está trabajando con varias jurisdicciones en el noreste de Carolina del Norte para hacer lo mismo. Y nuestros esfuerzos de larga data para que se aprueben restricciones estatales para el encadenamiento en Virginia fueron exitosos: ahora es ilegal atar a un perro a la intemperie cuando las temperaturas sean extremas y el clima, severo.


Aunque les hemos encontrado maravillosos hogares permanentes a muchos perros que antes vivían encadenados, muchos otros han quedado tan devastados, en cuerpo y espíritu, por años de aislamiento que ya no pueden socializar: son demasiado agresivos, o por otras razones, no son aptos para la adopción. A los que muestran alguna condición para ser adoptados se les encuentran nuevos hogares o son trasladados a refugios con mayor afluencia de público para que tengan la oportunidad de comenzar una nueva vida.



Eutanasia: una manera indolora de salir de una vida llena de dolor

En 2025, PETA recibió y practicó la eutanasia a más de 1680 animales silvestres, enfermos, sufriendo, moribundos, agresivos o no adoptables por otros motivos.
Más de 615 fueron traídos por guardianes amorosos, pero sin recursos, desesperados por aliviar el sufrimiento de sus animales de compañía debido a vejez, enfermedades o lesiones. PETA ofrece este servicio comunitario de forma gratuita. La mayoría de los otros refugios no lo ofrece. De hecho, muchas personas vinieron a nosotros después de ser rechazadas por otras instalaciones locales, incluidas las que tienen políticas “no kill”, que rechazan a los animales no adoptables para mantener atractivas sus estadísticas de eutanasia.




Más allá de los “números”: los animales de los que no se habla
En 2025, salvamos a cientos de miles de animales mediante nuestros programas comunitarios y de prevención. PETA invirtió más de 3.2 millones en Virginia y el noreste de Carolina del Norte, para ofrecer servicios gratuitos, como entrega de alimentos, medicamentos y otros suministros; asesoría para que las personas mantengan a sus animales; atención veterinaria y ayuda para animales en fase terminal para familias de bajos recursos que lidian con animales enfermos, ancianos, agresivos o moribundos.
Nuestra flota de clínicas móviles de esterilización y castración esterilizó a 14 211 perros y gatos, incluidos 1201 pit bulls, ayudando a reducir el sufrimiento que ocurre cuando los animales nacen en un mundo en el que muchos ya están literalmente muriendo por falta de un buen hogar.
Recibimos a más de 2800 animales, una pequeña fracción de los animales que ingresaron a los refugios de Virginia el año pasado.

Transportamos a más de 800 perros y gatos hacia y desde nuestras clínicas, de forma gratuita, para las personas que no tienen medios de transporte.
Ayudamos a más de 3000 familias indigentes para que conservaran a susanimales de compañía que estaban a punto de entregar o abandonar, brindándoles servicios médicos gratuitos. Esto incluyó tratar órganos prolapsados, realizar cirugías vitales en perras con infecciones uterinas graves, extirpar tumores y neoplasias ulceradas, realizar cirugías para el drenaje de hematomas y heridas infectadas, y tratar infecciones de oído, piel y vías respiratorias superiores.
También asesoramos y ayudamos a decenas de personas para que pudieran quedarse con sus animales de compañía, mostrándoles cómo manejar peculiaridades de conducta, dificultades en la peluquería, problemas de entrenamiento en el hogar y más.
Ayudamos a más de 420 animales a encontrar hogares adoptivos permanentes.




“La eutanasia de animales sin hogar existe porque las personas siguen comprando animales, en lugar de adoptarlos, y siguen reproduciendo animales en lugar de esterilizarlos. Esas decisiones sencillas pueden hacer daño o ayudar a innumerables animales.“
Cómo ayudar a los perros y a los gatos
¡Tú puedes marcar la diferencia! Por favor, ayúdanos a poner fin a la crisis de animales sin hogar adoptando y nunca comprando, esterilizando/castrando a tus animales de compañía y trabajando para aprobar leyes que exijan normas para el cuidado animal y prohíban el encadenamiento, la cría y la venta de animales en tiendas de “mascotas”. Haz voluntariado en el refugio de animales de tu localidad. Y por favor, cuando veas el maltrato de un animal, trata siempre de detenerlo o, al menos, reportarlo.