El Mortal Mundo de las Carreras Clandestinas de Caballos
(8 de enero de 2026): Tras recibir abundantes pruebas de PETA de que el jinete Jose Nicasio competía en hipódromos no regulados y mortales de California, ¡la Junta de Carreras de Caballos de California lo vetó de por vida! Sigue leyendo para conocer el resto de las actualizaciones.
Última hora: Cómo actúa PETA contra los caballos usados en carreras clandestinas
Actualización (14 de julio de 2025): Basada en las pruebas reunidas por PETA durante una investigación de un año, la Junta de Carreras de Caballos de California (CHRB, por sus siglas en inglés) presentó una queja contra el jinete José Nicasio por violar una norma de la CHRB que prohíbe a los licenciatarios de carreras participar en o estar presentes en cualquier carrera no autorizada o en hipódromos clandestinos. PETA documentó al jinete compitiendo en decenas de estas carreras clandestinas y usando repetidamente un dispositivo de descarga eléctrica contra los caballos.
Actualización (1 de octubre de 2024): Tras una denuncia de PETA, un operativo de alto impacto en Carril Mochomos, una pista no autorizada de caballos cuarto de milla en Levelland, Texas, terminó con el arresto de 14 personas por múltiples delitos, incluida la participación en actividad criminal organizada, lavado de dinero, carreras ilegales, apuestas ilícitas y crimen organizado. Durante el cateo de la propiedad, las autoridades estatales de Texas encontraron dispositivos para aplicar descargas eléctricas, drogas ilegales para caballos y humanos, grandes cantidades de dinero en efectivo y confiscaron 135 gramos de cocaína, así como numerosos dispositivos de apuestas.
Actualización (28 de mayo de 2024): Los representantes Morgan McGarvey (D-Ky.) y Anthony D’Esposito (R-N.Y.) enviaron una carta conjunta al Fiscal General de EE.UU., Merrick Garland, pidiendo al Departamento de Justicia que reabriera una investigación sobre carreras de caballos no autorizadas.
Actualización (29 de abril de 2024): Una investigación encubierta de PETA reveló pruebas de que a los caballos les aplican descargas eléctricas, les inyectan drogas callejeras y los someten a otros actos de crueldad en los casi 50 hipódromos clandestinos, donde proliferan el juego ilegal y otros delitos, en todo Texas, lo que llevó a la agrupación a enviar una carta urgente al gobernador Greg Abbott y otros funcionarios estatales solicitando una investigación.
Actualización (15 de febrero de 2024): Aunque funcionarios federales de múltiples agencias no actuaron pese a las pruebas contundentes de que a los caballos les aplicaban descargas eléctricas y les inyectaban drogas callejeras en carreras no autorizadas, PETA respondió a esta inacción buscando acusaciones legales locales y la implementación de regulaciones para ofrecer cierta protección a los caballos. Fiscales en Georgia presentaron cargos contra seis jinetes por crueldad hacia los animales y contra un corredor de apuestas por apuestas comerciales ilegales, con base en las pruebas recopiladas en la innovadora investigación encubierta de PETA sobre carreras no reguladas de Cuarto de Milla en dos hipódromos clandestinos en ese estado.
Actualización (23 de octubre de 2023): Tras una presentación en diciembre de 2022 de Kathy Guillermo, vicepresidenta sénior de PETA, quien compartió los hallazgos de la investigación encubierta de PETA sobre los hipódromos clandestinos ante la Junta de Carreras de Caballos de California, se aprobó una regulación histórica para impedir que jinetes, entrenadores y propietarios participen en o asistan a carreras ilegales. Con esta medida, California se convirtió en el primer estado del país en prohibir a sus licenciatarios asistir a carreras de caballos de cuarto de milla no autorizadas. (Wyoming aprobó una medida similar en 2024).
Actualización (4 de abril de 2023): Tras la investigación de PETA, la Asociación Americana de Medicina Veterinaria y la Asociación Americana de Profesionales Equinos anunciaron nuevas políticas contra las carreras de caballos no autorizadas.
Actualización (21 de septiembre de 2022): PETA envió una carta urgente al presidente de la Comisión de Carreras de Texas y al secretario de carreras de Lone Star Park, pidiéndoles que revocaran la licencia de José Beltrán y las de cualquier otro jinete que participe en carreras no autorizadas en hipódromos clandestinos.
Actualización (1 de septiembre de 2022): Después de que PETA alertara al sheriff del condado de Robeson, Carolina del Norte, Burnis Wilkins, sobre el probable uso ilegal de drogas y las muertes en las carreras de caballos no autorizadas del domingo en Carril Red Springs, al menos dos caballos usados en dichas carreras murieron. Tanto Trump My Record, el caballo más famoso del circuito clandestino, como Hotstepper habían sido campeones en hipódromos regulados, Hotstepper ganó el All American Derby 2018, con $1,2 millones, antes de ser trasladados a carreras no reguladas. En respuesta, PETA presentó una denuncia ante Wilkins, solicitando una investigación sobre las muertes de los caballos.
Actualización (23 de agosto de 2022): Equipos de carreras de caballos captados en un nuevo y condenatorio exposé de PETA dopando caballos con drogas como cocaína y metanfetamina, usando dispositivos de descargas eléctricas y azotando a los animales estaban programados para competir en carreras no autorizadas en Carril Red Springs, en Red Springs, Carolina del Norte. PETA envió una carta urgente al sheriff Burnis Wilkins solicitando que investigara estas carreras no reguladas.
Actualización (18 de agosto de 2022): Tras enterarse de que ciertos jinetes montaban en Ruidoso Downs a pesar de haber sido expuestos usando dispositivos de descargas eléctricas y presenciando la inyección de drogas a los caballos, PETA envió una carta a la Comisión de Carreras de Nuevo México (NMRC, por sus siglas en inglés) y al Gerente General del hipódromo, Ethan Linder, pidiéndoles revocar las licencias de cualquier jinete que participe en carreras no reguladas.
Desde junio de 2021 hasta abril de 2022, un equipo de empleados de PETA investigó las carreras de caballos cuarto de milla no reguladas en Georgia, principalmente en el carril más grande de Georgia, el Rancho El Centenario (al sur de Atlanta). Más de 100 de estas pistas operan en todo EE.UU., desde California hasta Virginia, pasando en gran medida desapercibidos.
Rápido y Furioso
El cuarto de milla es la raza de caballos más rápida para correr un cuarto de milla o menos. Estas “carreras parejeras” son carreras de dos a seis caballos que compiten entre sí a velocidades vertiginosas en una pista recta con distancias que van de 5 a 400 yardas. En un día de carreras habitual se pueden realizar hasta 20 carreras.
PETA descubrió un submundo clandestino de crimen y crueldad, donde los asistentes apuestan cientos de miles de dólares, y los entrenadores y jinetes drogan, azotan y aplican descargas eléctricas a los caballos para tratar de ganar a cualquier costo.
Metanfetaminas y Cocaína
Los investigadores se horrorizaron al ver a los equipos que competían inyectar sustancias en el cuello de los caballos poco antes de las carreras, a menudo en la pista misma. Los corredores experimentan con cócteles de drogas para acelerar a los caballos, enmascarar lesiones y eliminar el dolor, esperando alcanzar la máxima velocidad de los caballos.

PETA pudo recolectar 27 jeringas y/o agujas en total, en seis fechas diferentes. Las pruebas de dopaje realizadas por un laboratorio acreditado por Racing Medication & Testing Consortium revelaron que las jeringas contenían cocaína, metanfetamina, metilfenidato (Ritalin) y cafeína, a veces combinadas.

Después de ver cómo lo inyectaban, otro entrenador ofreció en broma su brazo para que lo inyectaran y luego se sacudió simulando el estímulo producido por la droga. Todos saben lo que contienen estas jeringas.

Caballos Reciben Descargas Eléctricas y son Azotados Implacablemente
Los jinetes azotaban a los caballos implacablemente –a menudo más de 20 veces seguidas– y otros miembros del equipo incluso golpeaban a los caballos por detrás cuando se abrían las puertas de salida. Los jinetes y manejadores también azotaban y golpeaban a los caballos antes de las carreras, durante la carga y en las puertas de salida, como castigo y/o para controlar el comportamiento rebelde de los caballos drogados.

Los jinetes no se limitaban a azotarlos: las imágenes de primeros planos de los investigadores revelaron dispositivos de descarga eléctrica (también conocidos como “máquinas” o “chicharras”) que los jinetes tenían en sus manos o pegados con cinta adhesiva a sus muñecas. Los usan para aplicarles descargas eléctricas en el cuello a los caballos durante las carreras, incluso los usan muchos jinetes que también corren en pistas convencionales, donde el uso o la posesión de estos dispositivos resultaría en una suspensión de varios años.







Jinetes Arriesgan sus Propias Vidas y Extremidades
Cuando los caballos sufren colapsos catastróficos en las carreras, los jinetes a menudo resultan gravemente heridos en las caídas.
En un incidente en el Rancho El Centenario en 2021, el infame jinete Roman Chapa (a quien se le había prohibido competir en hipódromos convencionales después de que lo fotografiaran sosteniendo un dispositivo de descarga eléctrica) montó un caballo que se cayó y resultó fatalmente herido; Chapa después murió por sus graves heridas.

El locutor de la pista y los guardias de seguridad les dicen a los asistentes que dejen de filmar después de estos espantosos colapsos, pero algunos videos se publican en línea, y los investigadores de PETA han filmado escrupulosamente en persona y recopilado muchos otros videos de lesiones y muertes en Rancho El Centenario.

Osdany Leal sufrió graves lesiones en la columna vertebral en esta caída y el caballo La Diosa fue asesinado. Los jinetes, cómplices de llevar al extremo a los caballos, eligen correr estos riesgos peligrosos, pero los caballos no tienen alternativa.
PETA también identificó a jinetes menores de edad que solo tenían 13 y 14 años cuando corrían en estas pistas de Georgia.


Estas pistas clandestinas donde se cometen delitos, son el lado oscuro de una más amplia industria de las carreras de caballos de cuarto de milla, que lucra con la cría y venta de estos caballos, y luego miran hacia otro lado.

Fuertes Apuestas
Las apuestas ocupaban un lugar destacado en el funcionamiento de estas carreras. Además de las tarifas de admisión de hasta $100, la gente apostaba con descaro lo que parecían ser cientos de miles de dólares. El locutor del hipódromo comunicaba las “ventajas”, las probabilidades de ganar en las carreras. Los caballos tenían que ganar por al menos una cierta parte del cuerpo, por ejemplo, la nariz o pico, la cabeza, la cincha o faja, la parte trasera o blanco, o la cola o claro para que los apostantes ganaran. Entre los espectadores circulaban múltiples corredores de apuestas, levantando apuestas en persona y por teléfono. Los jinetes, entrenadores y propietarios a menudo pueden ganar más dinero en este lucrativo mercado negro de carreras que en los hipódromos convencionales de cuarto de milla.



Correr Hasta Morir
El dopaje, los latigazos y las descargas eléctricas generan un riesgo extremo de accidentes y lesiones fatales para los caballos. Los caballos en estos carriles colapsan con frecuencia, y a menudo terminan muriendo.

PETA filmó una carrera en marzo de 2022 en la que los dos caballos de la carrera murieron: uno de los caballos se tambaleaba con una pierna gravemente rota que le colgaba, antes de recibir un disparo en la cabeza.

Luego, un trabajador arrastró impasible por la pista al caballo muerto con un tractor.

El caballo “ganador” murió de un infarto.